La tutela

Lunes, 15 Septiembre   

Se constituye judicialmente en los casos de menores no emancipados que no se encuentran bajo la patria potestad de sus padres (por ejemplo, porque han fallecido o han abandonado al menor), incapaces, personas sometidas a patria potestad prorrogada (incapaces mayores de edad), y menores en situación de desamparo.

La persona que es nombrada tutor tiene la obligación de educar al menor o incapaz y procurarle una formación integral, además de administrar sus bienes y representarle en todos sus actos.
Aunque los tutores actúan en nombre y representación del sometido al régimen de tutela, para realizar ciertos actos necesitan la autorización del juez, como por ejemplo para:

  • Solicitar el internamiento del tutelado en un instituto de salud mental o de educación especial.
  • Gravar o enajenar (transmitir, vender) sus bienes o empresas, objetos preciosos (joyas), y valores mobiliarios.
  • Renunciar a derechos, aceptar acuerdos o someter a arbitraje cuestiones que afecten a los intereses del tutelado.
  • Intervenir en la partición de herencia o división de la cosa común.
  • Realizar gastos extraordinarios en los bienes del tutelado.
  • Interponer demandas salvo en los casos urgentes o de poco interés económico.
  • Solicitar préstamos.